Entrada automática de pedidos en el ERP
Correo, PDF, Excel o WhatsApp. Entran registrados, con los códigos del cliente ya traducidos a los vuestros.
El pedido llega escrito. Alguien lo vuelve a escribir
Cuarenta líneas son veinte minutos de tecleo. Y el cliente pide con su referencia, no con la vuestra, así que cada línea exige una traducción que hoy está en la cabeza de quien lleva esa cuenta.
Cuando esa persona no está, el pedido tarda el doble o entra con errores. Y el pico es diario: si la cola se atasca en administración, se atasca el almacén.
Cada cliente sigue pidiendo como le da la gana
PDF de una cadena, Excel de un hospital, un correo escrito a mano, un audio o un mensaje de WhatsApp. No se le pide a nadie que cambie su forma de trabajar.
Cada referencia se resuelve en cascada
SE PARA EN EL PRIMER ACIERTOuna vez
queda registrada
sin tocarlo
Tú decides qué entra solo y qué se revisa
Lo habitual es arrancar validando todo y ir soltando a medida que los números cuadran. Clientes habituales con pedidos limpios pueden pasar directos; los demás esperan aprobación en una bandeja donde se ve el estado de cada uno.
Es configuración vuestra, no una limitación nuestra. En administración se pasa de transcribir a revisar excepciones, y las equivalencias dejan de vivir en la cabeza de una persona.
Sobre el ERP que ya tenéis
Nos integramos con cualquier ERP que tenga API o acceso a base de datos. Cuando no hay ninguna de las dos, se resuelve por importación estructurada. La vía concreta se determina en el diagnóstico.
Por dónde entran hoy los pedidos, cuántos al día y en qué formatos
De ahí sale si es automatizable en vuestro caso. Si no lo es, también lo decimos.
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